Ligando en bares: cómo ser el mejor wingman

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La palabra “wingman” es un barbarismo del inglés que viene a designar al amigo que, cuando su colega se pone a meterle fichas a una chica a las tantas de la mañana en un bar, se ocupa de darle palique a la amiga que o las amigas que quedan solas, para cubrir los movimientos del primero y darle algo de tiempo a solas.

El alero, el aliado, el que te hace la cobertura, el amigo simpático… hoy en el blog de Antiseductor te vamos a dar los mejores consejos para dominar la técnica del wingman y ser el mejor compañero de aventuras nocturnas de tu amigo el que liga. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

No seas un puñetero wingman

No, en serio. El primer consejo para ser el mejor wingman del bar es que NO LO SEAS. Evítalo por completo. Wingman bueno, wingman muerto. Es un follón, pero romper el pacto no escrito entre tíos es una de las formas que tenemos más a mano para convertir este mundo en algo un poco más respirable.

Cuando tu amigo te diga que si le entráis a la rubia y a la morena aquellas, dile que pasas. Cuando tu colega te ofrezca colocaros ahí, que estás de camino al baño de tías y se ve mejor el percal, dile que ahora luego en cuanto te pidas una cerveza. Cuando te ponga la mirada aniquiladora de “eres un jodido traidor” mientras se va él solo a molestar al grupo de cuatro chavalas de despedida de soltera, haz un gesto así con la copa que te estás bebiendo para desearle suerte. A veces, no hacer es mejor que hacer.

Sé un buen wingman… para ellas

Vale, te la han liado. La presión de grupo te ha podido. Cómo vas a dejar tirado a tu colega, que al fin y al cabo es eso, tu colega, tu amigo, TU HERMANO. Somos hombres o no somos hombres. Ok. Don’t panic. Está en tu mano hacer que la experiencia sea lo más exitosa posible… para ellas.

En tu mano está darle la vuelta a la situación y convertir un ataque frontal en una suave retirada. El plan es el siguiente: en cuanto tu amigo entre a la chica que le gusta (o a la que no le gusta, a saber qué extraña táctica no probada científicamente ha leído en un foro de mierda y tiene en mente para mojar el churro esta noche) acércate a la chica que quede sola (o a una de ellas, en que caso de que sean varias) y dile lo siguiente:

Hola, yo soy el amigo de ese. ¿Os está molestando?

Recuerda que estamos en una discoteca / bar de copas y son las 4 de la mañana. La amiga está curtida en mil y una brasas, así que es probable que piense que estás siguiendo la táctica del “buen tío” para camelártela. No te preocupes: tú ya sabes que no quieres ligar, al menos no así, y que lo único que estás haciendo es asegurarte de que tu amigo sea lo menos cansino posible. Es habitual que ellas respondan “no, no está molestando nada” cuando en realidad sí lo está haciendo. No pasa nada, asegúrate con la siguiente frase de que no hay ningún problema serio:

No, lo digo en serio. ¿Queréis que me lo lleve de aquí? No hay ningún problema.

Procura acompañar tus palabras del lenguaje corporal adecuado. Aunque es posible que la música esté muy alta y te tengas que acercar mucho a ella para mantener esta breve conversación, mantén siempre una distancia de seguridad (para ella, no para ti) importante. Un metro está bastante bien en este contexto, pero también depende de lo grande y amenazador que seas de entrada. Un tío pequeño no tendrá que esforzarse mucho, pero si pareces un tecnovikingo puedes, además, mantener los brazos pegados a tu cuerpo o cruzados sobre el pecho. 

Puede sonar contraintuitivo, pero es cierto: a veces, una persona a la que estás molestando te dirá que no, que no estás molestándola. “No, tranquilo, no pasa nada” puede significar que estás hablando con una persona bienintencionada y educada que no quiere herir tus sentimientos y, a cambio, lo pasa un poquito mal. De vez en cuanto, vuelve a preguntar si tenéis su consentimiento para estar allí hablando con ellas.

¿Seguro que está todo bien?

Oye, en cuanto te moleste me lo dices y me voy, ¿vale?

¿Crees que tu amiga necesita ayuda para quitarse a mi amigo de encima? Puedo ir y decirle a él que es mejor que nos vayamos, si queréis.

En el mejor de los casos, posible que te encuentres con una tía perfectamente clara o muy directa. Esto es genial porque te va a ahorrar mucha vaina: si de primeras te dicen que sí, que tu amigo está molestando, acércate discretamente a él y usa una frase corta y directa que pueda interpretar rápidamente como un “aquí no hay nada que hacer”. Atención, porque esto no es tan fácil: no solo debemos ser un wingman para ellas sino que además debemos hacer comprender a nuestro amigo que lo que está haciendo tiene aristas y no es, simplemente, algo aceptable por el mero hecho de que suceda con frecuencia. Procura no despachar este tipo de situaciones con un simple “tío, vámonos que aquí no ligamos” y explícale que ha molestado a las chicas a las que ha molestado. Es decir, no vayas de agente secreto, ayudando a las chavalas pero al mismo tiempo validando la actitud de tu amigo porque no explicitas que es problemática. Haz saber a tu amigo que no apruebas su actitud.

como ser un wingman

¿Y si ella quiere que le entren?

Hasta ahora, hemos tocado el tema de entrarle a tías en bares o discotecas desde la asunción de que, efectivamente, sabemos que estamos molestando. Pero, ¿qué sucede si de hecho la chica quiere tema con nuestro amigo o le parece guay conocer a gente de este modo? Pues que te va a tocar acabar la noche por tu cuenta. Con un poco de suerte, si no quieres ligar, te habrá tocado hablar con una chavala maja y con conversación con la que tomarte una birra antes de volver a casa, pero lo más importante es que te has asegurado, con los pasos previos, de que no estabais dándole la brasa a nadie.

Entrena tu ojo crítico. No aceptes el argumento de que cualquier mujer “sabe a lo que viene” a un bar de copas, no aceptes el argumento de que “ya me dirán que estoy molestando si las estoy molestando”, sé una parte activa en el proceso de discernir si lo que está ocurriendo está siendo agradable para todas las partes y, en caso de que no lo sea, toma cartas en el asunto y ocúpate de que tu amigo no dé la chapa más de la cuenta. Hay mujeres que van a ligar a los bares, hay mujeres que van a dejarse ligar a discotecas, hay mujeres a las que les parece bien que les entren los tíos. Acéptalo, esa no es tu lucha. Sin embargo, ten en cuenta que hay mujeres que van a los bares a beber, hay mujeres que van a discotecas a estar con sus amigas y solo con sus amigas, hay mujeres a las que no le gustan los hombres, hay mujeres que prefieren no tener que hablar con un desconocido. Si crees que tu amigo puede estar intentando entablar conversación con alguien que no tiene por qué querer nada con él, no apoyes a tu amigo solo por que sea tu amigo. No seas un wingman.

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6 thoughts on “Ligando en bares: cómo ser el mejor wingman

  1. Resulta curioso que en todas las críticas feministas a los gurús de seducción se insista en que su único objetivo es follar (y de paso sacarle €€€ a los pardillos), así lo dices en tu primera entrada.

    Personalmente soy muy crítico con los PUAS vendehumos y powerpointistas, aunque desde una postura contrarias a la izquierda y el feminismo, y lo que me llama especialmente la atención es el poco peso que le dan al sexo frente al enorme peso que le dan a LA INTERACCIÓN, a vender la moto, a potenciar sus habilidades sociales… Tanto Mario Luna como Álvaro Reyes o Egoland me parecen personas a las que les gusta mucho venderse y recibir atención, parece que disfrutan más engatusando y subiéndose el ego que follando o recibiendo amor, otros nos subimos el ego mirándonos al espejo o poniendonos al volante de un coche alemán, que se le va a hacer…

    El que realmente está obsesionado por el sexo acaba recurriendo a la prostitución, no hay otra, eliges pibones y te los follas cuando quieres. Lo de seducir es más bien la emoción de la caza y de aquí saca todas las connotaciones de dominación patriarcal que quieras.

    1. ¡Hola, Monterroso!

      La verdad es que el tema este del ego y la atención es muy interesante, pero no tengo nada a lo que agarrarme para hablar de ello en el ámbito de los seductores científicos. Es decir, como tú dices, a ti “te parecen” personas que les mola la atención, pero solo te lo parece. La verdad es no lo podemos certificar, me parece a mí. Sin embargo, lo que sí tenemos claro y tenemos pruebas de ello, es que se TRABAJAN de esto y cobran pasta por contar sus movidas. Por eso voy por ese lado, porque es chungo y tengo claro que sí ocurre.

      Lo que tú planteas que me gusta mucho es el tema de la interacción y potenciar tus habilidades sociales, como ellos dicen. Esto, no sé si tú lo verás del mismo modo, tiene que ver el tema del coaching, de los gurús del crecimiento personal y del “si quieres, puedes”, que se aplica tanto a la seducción como a otros ámbitos, por ejemplo el del trabajo “si quieres curro, puedes encontrar curro”. Creo que merecerá la pena dedicarle un post sobre la relación entre ambos temas. Al fin y al cabo, los expertos en seducción son solo coachings especializados en algo muy concreto.

      Muchas gracias por tu comentario.

  2. Para gustos… a mí un technoviking con los brazos cruzados sobre el pecho me puede resultar amenazador en general: aunque venga tranquilo y con la mejor intención, super majo y sonriente, un tío enorme y/o to mazao puede resultar amenazador sólo por ser un tío enorme y to mazao. Que depende del lenguaje corporal y de la actitud, por supuesto, pero esa postura normalmente me da a entender una actitud defensiva. Para mí mejor brazos a los lados o detrás de la espalda, aunque sé que puede ser más incómodo.

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